Visita al veterinario
Las visitas al veterinario pueden resultar estresantes para tu mascota.
Esto puede ocurrir porque la mascota ha asociado las visitas al veterinario y/o el trayecto en coche hasta la consulta del veterinario con experiencias negativas anteriores, o simplemente a que no haya visitado al veterinario muy a menudo. Esto puede hacer que al veterinario le resulte más difícil diagnosticar cualquier problema durante la visita.
Acostumbra, poco a poco, a tu mascota a que la cojan en brazos y le examinen diferentes partes del cuerpo, utilizando un tono de voz tranquilizador y dándole premios como recompensa. Una vez que tu mascota se sienta cómoda con que la manipules, pide ayuda a otros amigos y familiares para que se sienta cómoda con que otras personas la manipulen también.
Asegúrate de que el gato está familiarizado con el transportín:
– Haz del trasportín parte del mobiliario desde que el gato es pequeño;
– Ponlo en una zona por la que el gato transite a menudo o pase tiempo;
– Pon golosinas de gran valor en el transportín;
– Limpia la cara del gato con un paño y déjelo en el transportín;
– Utiliza ropa de cama de casa y/o feromonas en el transportín.
Cuando intentes coger al gato, mantén el transportín cerca, pero fuera de la vista.
Envuelve el gato en una toalla que huela a casa.
Mételo en el transportín con rapidez pero con cuidado.
Los transportines que se abren por arriba son más fáciles.
Seguro, fiable y fácil de limpiar;
El gato nunca debe viajar suelto o en un transportín de cartón;
Debe ser adecuado al tamaño del gato;
Idealmente abierto por arriba;
Cubrir con una toalla con olor a casa.
Sujeta el transportín en el coche con los medios de contencion autorizados y conduce suave – mantenlo calmado y tranquilo
Cubre el transportín con una toalla o manta.
Ten cuidado al llevar al gato a la clínica – no golpees el transportín contra las puertas y paredes;
Utiliza posiciones elevadas para posar el transportín en la sala de espera;
Mantén el gato en un lugar tranquilo y cubierto con la manta con olor a casa;
Los perros son predadores naturales, por lo que es muy estresante para los gatos estar expuestos a ellos.
Sirven de recompensa y también para distraer a tu mascota.
Visita al veterinario a una hora tranquila;
Lleva toda la documentación (si vas a una clínica veterinaria nueva), esto puede reducir al mínimo el tiempo dedicado a explicar al veterinario el examen de tu mascota, los tratamientos, los medicamentos prescritos y los resultados de las pruebas de laboratorio.
Calcula aquí la cantidad adecuada para cada mascota en función de su peso, situación que la altera y el tiempo de administración