Hotel canino / felino

Como tutor de una mascota, es probable que en algún momento te encuentres en una situación en la que no puedas cuidar personalmente de tu perro o gato. Recurrir a un hotel canino o felino puede ser una buena forma de garantizar el cuidado de tu mascota de forma segura.

Elegir un hotel canino o felino
Cómo encontrar un posible hotel canino o felino en tu zona

Para algunas mascotas, especialmente los gatos, viajar puede ser un reto. Empieza por buscar opciones cerca de ti. Podrás ampliar la búsqueda más adelante si es necesario.

Elabora una pequeña lista con algunas preguntas clave:
  • ¿Pueden alojar a tu perro o gato en las fechas elegidas? Cuanto antes avises, mejor, ya que los mejores hoteles caninos o felinos suelen estar reservados con meses de antelación.
  • ¿Tienen la licencia y el seguro adecuados? Pregúntales. También puedes comprobarlo durante la visita, ya que deberían tener a la vista los certificados vigentes, incluida la licencia de las autoridades locales y el seguro de las instalaciones.
  • ¿Atienden necesidades especiales? Si tu perro o gato necesita medicación, tiene problemas de movilidad o necesita una dieta especial, ahora es el momento de comprobar si el hotel está dispuesto a ayudarte.
Visita los locales seleccionados

Visita siempre el hotel canino o felino antes de reservar. Aunque las páginas web y los folletos pueden darte una idea, nada es mejor que ver el lugar en persona. Cualquier hotel canino o felino que se precie estará encantado de recibirte, pero comprueba los horarios de apertura con antelación por si hay horas bloqueadas para rutinas como dar de comer o acomodar a los recién llegados. Cuando eches un vistazo, fíjate si el alojamiento cumple los criterios siguientes:  

  • El espacio de cada mascota debe ser suficiente amplio para que pueda estirarse. Para un perro medio se recomienda 1.80 de ancho como mínimo.
  • Los gatos no deben compartir espacios a menos que se solicite específicamente para gatos muy unidos.  Los espacios deben tener una cama acogedora, rascadores y una estantería para dormir la siesta y juguetes con los que jugar, o el hotel te permite traer los tuyos.
  • Hay calefactores que permiten calentar el lugar de forma segura.
  • Hay lugares para el ejercicio y la libertad, tanto en el interior como en el exterior.
  • Está muy limpio y no huele mal.
  • Las mascotas que ya están allí parecen felices y relajadas.
  • El personal te hace sentir bienvenido y está encantado de charlar contigo sobre las necesidades específicas de tu perro o gato.
  • El personal es suficiente para atender a todos los animales que están a su cuidado.
  • Insisten en que todas las mascotas estén vacunadas (si no preguntan por la tuya, es posible que tampoco lo hayan hecho con otros tutores).
  • Tienen un veterinario de guardia.
Cómo preparar a tu mascota
Unas semanas antes

Estancia de prueba: si tu mascota no ha estado nunca fuera de casa, considera la posibilidad de una estancia de prueba de un día o una noche varias semanas antes de partir. Así tu mascota se acostumbrará al nuevo entorno y se dará cuenta de que va a volver.

Acostumbra a tu mascota al transportín: deja el transportín por la casa y considera la posibilidad de darle de comer o ponerle premios dentro para crear asociaciones positivas.

El olor del transportín: el olor “a casa” en el transportín puede tranquilizar a los gatos. Frota suavemente sus mejillas con un paño suave cuando estén relajados y, a continuación, frota el transportín con este paño a la altura de la cara del gato. De este modo, el olor de sus glándulas faciales se esparcirá por el transportín. En el caso de los perros, coloca una manta vieja o ropa usada para crear una sensación de familiaridad.

Comprueba el tipo de comida que se le proporciona. Si no es la que utilizas, considera la posibilidad de proporcionarles la tuya propia durante los primeros días.

Zylkene puede ayudarles a gestionar estos cambios. Asegúrate de haber empezado a darlo varios días antes de que se vayan. Ten en cuenta que muchos perros y gatos aprenderán a asociar señales como la aparición de maletas o transportines con estos acontecimientos, y esto debe tenerse en cuenta a la hora de decidir cuándo es el mejor momento de empezar.

El día

Deja tiempo suficiente para llevar a tu mascota al hotel canino o felino. Si te agobias en el último momento por falta de tiempo, se lo transmitirás a tu mascota, lo que puede preocuparle.

Lleva cosas familiares. Si el hotel canino o felino lo permite, llévate la cama o los juguetes de tu mascota o considera la posibilidad de ponerle alguna prenda de vestir para tranquilizarla con olores familiares. Sin embargo, ten en cuenta que podrá destrozarla durante la estancia.

Recuerda llevar toda la documentación, suplementos y cualquier medicación. Lleva los certificados de vacunación actualizados de tu mascota (es posible que no te permitan dejarla sin ellos), así como una lista escrita de las enfermedades, medicamentos, horarios de alimentación, comida habitual y otros requisitos especiales de tu mascota. Incluye también los datos de tu veterinario. Si utilizas Zylkene para mantener calmada a tu mascota, asegúrate de incluirlo con sus pertenencias. Continúa dándoselo a diario durante su estancia y deja de dárselo sólo cuando tu mascota se haya adaptado a su rutina normal en casa.

Es importante garantizar el olor correcto al llegar al hotel, ya que esto puede ayudar a que los gatos se relajen. De forma similar al transportín, frota suavemente sus mejillas con un paño suave cuando esté relajado y, a continuación, frota el espacio con este paño a la altura de la cara del gato. De este modo, el olor de las glándulas faciales se extenderá por todo el ambiente.
Mantente relajado. Cuando te vayas, muéstrate alegre y práctico en lugar de protector para evitar preocupar a tu mascota.

De vuelta a casa

Comprueba la hora de recogida. Para reducir los cambios de rutina derivados de las idas y venidas, los propietarios de hoteles caninos o felinos suelen limitar a determinadas horas el momento en que los tutores recogen y dejan a sus mascotas.

Vuelve a la rutina lo antes posible. Esto ayudará a tu mascota a sentirse segura y a actuar con normalidad. No cambies tu comportamiento ni compenses en exceso, ya que esto puede hacer que reaccionen de forma diferente contigo.

Si estás utilizando Zylkene para ayudarle con estos cambios, sigue haciéndolo hasta que esté más calmado.

No te preocupes. Es posible que tu mascota actúe de forma un poco diferente durante unos días después de volver a casa. Recuerda que ha estado en un entorno desconocido sin ti y eso puede ser desafiante. Dale un poco de tiempo y volverá a ser el mismo de siempre. Si su comportamiento persiste, consulta a tu veterinario.