Solo en casa

Tanto los gatos como, sobre todo, los perros son animales sociables. Eligen pasar la mayor parte del tiempo en nuestra compañía o en la de otros amigos peludos cuando pueden, y estar solos puede ser un momento desafiante para ellos.

Algunos consejos que pueden ayudarte para que tu mascota esté tranquila cuando se quede sola:

Averigua si se comporta bien cuando estás fuera

Una de las formas más sencillas de averiguar si tu perro o gato se siente angustiado mientras estás fuera es instalar un dispositivo de grabación de vídeo/audio (como una cámara, un teléfono o una tableta) y marcharte durante 10-15 minutos para poder observar su comportamiento.

Acostumbra a tu mascota a tu ausencia

Empieza con un periodo corto de tiempo y aumenta poco a poco el tiempo que se queda solo. La idea es hacerles entender que el tiempo a solas es para que se relajen y para que se sientan cómodos.

El entorno

En el caso de los perros, busca una zona en la que te gustaría que estuvieran durante tu ausencia y ayúdales a sentirse cómodos y relajados ahí con un refugio o una caseta para perros (consulta nuestra guía sobre cómo construir un refugio para perros). En el caso de los gatos, asegúrate de que disponen de los recursos adecuados (consulta nuestros consejos de enriquecimiento ambiental).

Barreras de seguridad

Las barreras de seguridad son una gran herramienta para utilizar en lugar de una puerta cerrada, ya que permiten al perro ver, oler y oír todo lo que ocurre fuera de la habitación.

Ruido de fondo

Un poco de ruido de fondo, como dejar la radio encendida a un volumen muy bajo.

Dale Zylkene

Dale Zylkene para ayudarle a mantenerse calmado.

Ten en cuenta que esto puede llevar tiempo. Si estas técnicas no parecen funcionar o te preocupa que el problema sea grave, no tienes por qué resolverlo tú solo. SI tienes dudas, consulta a un veterinario o a un especialista en comportamiento animal.

Señales a tener en cuenta

COSAS QUE NO AYUDAN A TU MASCOTA SI NO LE GUSTA QUEDARSE SOLO

No regañes a tu perro si al llegar a casa te encuentras con un desastre. Es algo que no puede controlar, sufre y necesita tu ayuda y no lo asociará con su mal comportamiento de horas atrás. Tu enfado aumente su nerviosismo.

No le encierres en sitios muy pequeños. La falta de espacio puede aumentar su nerviosismo y podría hacerse daño.

No vuelvas para regañarle o consolarle, o aprenderá que lo que hace sirve para que regreses.

No utilices collares eléctricos: dañan y asustan a tu perro. El ladrido puede cesar pero el problema saldrá por otro lado.

Ten en cuenta que esto puede llevar tiempo. Si estas técnicas no parecen funcionar o te preocupa que el problema sea grave, no tienes por qué resolverlo tú solo. SI tienes dudas, consulta a un veterinario o a un especialista en comportamiento animal.